Los ministros del Interior de la Unión Europea analizan este martes 4 de agosto de 2026 la crisis migratoria registrada en Ceuta, después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos y de las diferencias entre los Estados miembros sobre el control de las fronteras, la política de asilo y la cooperación con el país norteafricano.
La reunión extraordinaria se realiza por videoconferencia a petición de España y de otros gobiernos europeos. El encuentro busca coordinar una respuesta común ante una situación que volvió a colocar a Ceuta, ciudad autónoma española ubicada en el norte de África, en el centro del debate migratorio de la Unión Europea.
El gobierno español calcula que alrededor de 50 mil personas lograron ingresar desde territorio marroquí, mientras que las autoridades de Ceuta elevan la cifra a 80 mil. La mayoría ya fue devuelta a Marruecos, aunque al menos mil 206 menores no acompañados permanecen en centros de acogida de Ceuta y Melilla.
Divisiones sobre el control fronterizo
España sostiene que mantiene una política migratoria responsable y compatible con sus obligaciones internacionales, al tiempo que defiende el control de las fronteras exteriores de la Unión Europea. Sin embargo, varios países consideran que las medidas españolas han sido demasiado flexibles y reclaman un endurecimiento de los controles.
Italia suspendió temporalmente el acuerdo de Schengen con España y comenzó a aplicar controles en puertos y aeropuertos a viajeros procedentes del país ibérico. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, justificó la medida como una acción extraordinaria por motivos de seguridad nacional.
Austria planteó impulsar centros de acogida y procedimientos de asilo en terceros países, mientras que Países Bajos pidió investigar cómo fue posible la entrada irregular masiva en Ceuta. Estas propuestas reflejan la presión de algunos gobiernos para modificar la gestión europea de las solicitudes de protección internacional.
España recibe respaldo de Francia y Bruselas
Francia expresó su solidaridad con España y ofreció apoyo mediante la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, conocida como Frontex, así como una respuesta coordinada con Marruecos. No obstante, sectores de la extrema derecha francesa advirtieron que algunos de los migrantes que permanecen en Ceuta podrían trasladarse a otros puntos de Europa.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió una respuesta europea común para reforzar el control fronterizo. También reconoció la actuación de las autoridades españolas y marroquíes para impedir que las personas que ingresaron a Ceuta fueran trasladadas hacia la España peninsular y otros países europeos.
El debate sobre las causas
Una fuente del Ministerio marroquí de Exteriores atribuyó parte del aumento de los cruces a una resolución del Tribunal Supremo español sobre las expulsiones sumarias de personas que llegan por mar. Según esa versión, la decisión redujo el efecto disuasorio de las devoluciones inmediatas; el planteamiento forma parte de la discusión política y jurídica que acompaña a la crisis.
La reunión de los ministros del Interior deberá abordar tanto la protección de las fronteras exteriores como la atención de los menores no acompañados y la distribución de responsabilidades entre los Estados miembros. El resultado podría influir en las próximas decisiones de la Unión Europea sobre migración, asilo y cooperación fronteriza con Marruecos.

