El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes 3 de agosto de 2026 que su gobierno mantiene conversaciones con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y abordar la desnuclearización del país, pese a que la cancillería iraní negó que existan negociaciones directas entre ambos gobiernos.
Trump presentó los contactos como la última oportunidad de Teherán para alcanzar un acuerdo antes de una nueva escalada militar. Sus declaraciones se produjeron mientras continúan las tensiones por el conflicto iniciado el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán y por las restricciones al tránsito marítimo en esa estratégica vía.
De acuerdo con el mandatario estadounidense, las conversaciones buscan establecer las condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz, una posibilidad que calculó podría concretarse “literalmente mañana”, así como avanzar posteriormente en un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Trump dijo que aceptó intentar entablar conversaciones a petición de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y otros países. También sostuvo que los contactos comenzarían la tarde del 4 de agosto, aunque no precisó el lugar ni quiénes participarían.
La versión de Washington fue rechazada horas antes por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, que negó la existencia de negociaciones con Estados Unidos y señaló que no había planes para celebrar una reunión bilateral. Teherán indicó que sus contactos estaban relacionados con Omán y con la búsqueda de una vía para garantizar la seguridad de la navegación.
El presidente estadounidense acusó a los dirigentes iraníes de solicitar conversaciones y después negar que estuvieran ocurriendo. Además, reiteró que no permitiría que Irán cobrara peajes por el paso de embarcaciones y afirmó que la Armada de Estados Unidos mantiene el control del estrecho.
“Es la última oportunidad que tienen para firmar un buen documento”, declaró Trump al referirse a la posibilidad de un acuerdo con Irán.
Trump también advirtió que Irán no tendrá un arma nuclear y planteó que un acuerdo tendría que incluir la reapertura del estrecho y compromisos sobre el programa atómico. Sin embargo, las declaraciones de ambas partes reflejan que todavía no existe una versión común sobre el alcance o la naturaleza de los contactos.
La reapertura del estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de tensión del conflicto, debido a su importancia para el transporte marítimo y el suministro energético internacional. Por ahora, no se ha anunciado públicamente un calendario formal ni los términos de una negociación directa entre Washington y Teherán.

