Cuba comenzó el lunes 3 de agosto de 2026 a restablecer parcialmente el servicio eléctrico tras un apagón nacional ocurrido la noche anterior, pero amplias zonas de la isla continuaban sin suministro debido a nuevas afectaciones en la red provocadas por las lluvias.
El colapso del Sistema Electroenergético Nacional ocurrió el domingo 2 de agosto y representó el sexto apagón generalizado registrado en Cuba durante 2026. La interrupción se produjo en medio de una crisis energética que mantiene cortes prolongados en distintas provincias del país.
La Unión Eléctrica de Cuba informó que una oscilación de frecuencia sacó de servicio una termoeléctrica ubicada en la zona oriental. El organismo señaló que el sistema colapsó por completo y que las labores de recuperación avanzaban de manera gradual.
Sin embargo, las lluvias registradas después del apagón provocaron nuevas afectaciones sobre la red, por lo que varias regiones permanecían sin electricidad al cierre de los reportes del lunes. La recuperación del suministro dependía de la reconexión progresiva de los sistemas de generación y distribución.
Los cortes se han extendido durante horas y, en algunos casos, por más de 30 horas consecutivas en La Habana. En el interior de la isla, las interrupciones pueden prolongarse durante varias jornadas, de acuerdo con los reportes sobre la situación del servicio.
“Desde el viernes sólo he tenido una hora y media de electricidad, no hay agua, no hay nada, lo que estamos viviendo los cubanos no es vida”, relató Mayra Rodríguez, una contadora de 43 años que duerme junto con sus dos hijos en el balcón de su vivienda para enfrentar el calor.
La situación afecta a una población de aproximadamente 9.4 millones de habitantes y se relaciona con el deterioro de las plantas termoeléctricas, la baja disponibilidad de generación y las restricciones en el suministro de combustible. La crisis se ha agravado desde enero, cuando disminuyó el acceso cubano a suministros petroleros.
El apagón del domingo ocurrió apenas un día después de que cinco de las 15 provincias cubanas, incluida La Habana, registraran interrupciones por una falla en la red. La recurrencia de estos colapsos mantiene bajo presión los servicios básicos y obliga a la población a enfrentar los cortes en medio de las altas temperaturas del verano.
Las autoridades continúan con el proceso de restablecimiento, aunque la reconexión no significa el fin de los apagones. Mientras persistan el déficit de generación, las fallas en la infraestructura y las afectaciones meteorológicas, distintas zonas del país seguirán expuestas a nuevas interrupciones.

