El fenómeno de El Niño se intensifica en el Pacífico y agrava un escenario mundial de calor extremo, incendios y pérdidas humanas, advirtió el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, el viernes 31 de julio de 2026.
Guterres señaló que el planeta enfrenta una etapa de riesgos climáticos crecientes, después de un verano con domos de calor que rompieron récords e incendios de gran magnitud en España, Francia y otras regiones.
El Niño aumenta la presión sobre regiones vulnerables
La Organización Meteorológica Mundial prevé que el fortalecimiento de El Niño incremente la probabilidad de olas de calor y otros fenómenos extremos durante los próximos meses. Sus efectos pueden extenderse a distintas zonas del mundo mediante cambios en los patrones de temperatura y precipitación.
La ONU también ha advertido que el fenómeno puede intensificar el calor extremo, las sequías y las inundaciones en América Latina, África oriental y meridional, Asia y el Pacífico.
El riesgo se presenta mientras varios países ya enfrentan conflictos, desplazamientos y precios elevados de combustibles, fertilizantes y alimentos, condiciones que pueden aumentar la vulnerabilidad de las comunidades afectadas por emergencias climáticas.
Llamado a reforzar la respuesta climática
Ante este escenario, la ONU pidió fortalecer la acción climática, proteger a las poblaciones más vulnerables y mejorar los sistemas de alerta temprana. También planteó la necesidad de contar con financiamiento anticipado y flexible para reducir los efectos de sequías, inundaciones y calor extremo.
La advertencia coloca a El Niño como un factor adicional de presión sobre un planeta que ya registra temperaturas elevadas y temporadas de incendios severas. La evolución del fenómeno será determinante para las condiciones climáticas de los siguientes meses.

