El rey Felipe VI expresó el sábado 1 de agosto de 2026 su “gran preocupación e indignación” por los graves acontecimientos registrados en Ceuta y, en menor medida, en Melilla, después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos. El monarca pidió que el Estado vele por la seguridad de ambas ciudades autónomas y adopte medidas para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.
La declaración se produjo tras una crisis migratoria en la que alrededor de 50 mil personas ingresaron irregularmente a Ceuta entre el jueves y el viernes, de acuerdo con las estimaciones difundidas por las autoridades españolas. La mayoría habría llegado a nado, mientras que decenas de personas murieron en el intento de alcanzar la ciudad.
Felipe VI señaló que deben tomarse medidas que transmitan de manera unida, clara y determinante el apoyo del resto de España a las poblaciones de Ceuta y Melilla. También mantuvo comunicación con los presidentes de ambas ciudades autónomas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Respuesta de las autoridades españolas
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que la situación generada por la entrada de más de 50 mil personas comenzó a revertirse en 24 horas. Sin embargo, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió que la ciudad todavía no recuperaba la normalidad debido a la presencia de miles de personas en sus calles.
España desplegó fuerzas de seguridad y colocó una barrera de contención de aproximadamente 500 metros en el límite marítimo de Ceuta con Marruecos. La medida fue presentada como una respuesta provisional mientras se analizan posibles modificaciones legales y otras acciones para controlar la frontera.
Desde el inicio de la entrada masiva, las autoridades locales reportaron la recuperación de 67 cadáveres en la costa de Ceuta. El Gobierno español también informó que decenas de miles de migrantes regresaron a Marruecos después de la llegada extraordinaria.
El presidente Pedro Sánchez solicitó a las instituciones de la Unión Europea una reunión extraordinaria y urgente de los ministros del Interior para abordar la crisis. El episodio mantiene abierta la discusión sobre la seguridad fronteriza, la cooperación con Marruecos y la atención humanitaria en las ciudades autónomas españolas.

